La entrada de hoy versa sobre un aspecto conocido de la vida urbana: el movimiento de las personas de un punto a otro de la ciudad para ir trabajar, a estudiar o a hacer trámites presencialmente, etc. El día a día del traslado “desde-hacia” es tal vez, uno de los efectos más tediosos de la vida en la ciudad, por lo cual, si pudiéramos acortar el tiempo del desplazamiento lo haríamos. Esta entrada revisa en qué consiste un viaje urbano entre dos puntos del Gran Concepción con el análisis de datos del viaje entre dos puntos, uno ubicado en la comuna de Concepción y el otro en la comuna de San Pedro de la Paz, desde el 9 al 22 de diciembre de 2024.
El proceso de urbanización es uno de los hechos que dieron forma al país. La urbanización forma parte de las importantes transformaciones que experimentó la república en el siglo pasado. Inicialmente la migración desde el campo, de la zona rural, llevó a miles de personas a las ciudades que, en su mayoría, se quedaron y establecieron sus vidas allí. En palabras de este blog, la urbanización es consecuencia de la adopción (de muchas personas) de la idea que “la vida urbana tiene más posibilidades, o ventajas, que la vida rural”. El movimiento fue posible por un par de tecnologías que en esa época estaban masificándose, el ferrocarril y los caminos. La materialización de esta idea se tradujo en que, a partir del año 1900 hasta el 2000, se desplazaron regular y sistemáticamente miles de chilenos hacia las principales ciudades. En 1900 la población rural era el 57% de la población nacional, al final del siglo el porcentaje llegó al 14,2% (Heindl, 2007). En el período la ciudad de Santiago creció 18,7 veces su población y diecisiete veces la superficie ocupada. El proceso de urbanización se debió a la toma de decisiones de cientos de miles de personas y no a la existencia de políticas públicas al respecto. Hoy, los millones de personas que viven en los centros urbanos han aumentado sus posibilidades de acción y de toma de decisiones. A este blog le interesan los efectos que puede tener el cambio socio tecnológico actual en el funcionamiento de las ciudades chilenas debido a que las personas pueden hacer “nuevas y más cosas”, tal como se ha planteado en varias entradas.
En esta ocasión interesa ver lo que sucede en particular el Gran Concepción, la zona donde vivo y trabajo. Mostrar el tiempo de viaje entre dos puntos del Gran Concepción tiene valor porque refleja las decisiones de miles de personas interactuando entre ellas al mismo tiempo. Además, técnicamente es posible hacerlo porque existen plataformas que pueden entregar la información del tiempo de viaje. En la entrada de hoy analizamos los datos de Waze, que muestreamos cada treinta minutos en el período del 9 al el 22 de diciembre de 2024. El Gráfico 1 presenta el tiempo de viaje entre los dos puntos del Gran Concepción, uno ubicado al final de Avenida Los Carrera en la comuna de Concepción, el otro a la salida de Villa San Pedro en la comuna de San Pedro de la Paz (Ruta 169, el camino que une a San Pedro de la Paz con la comuna de Coronel). La distancia de 8,1 kilómetros se midió desde Concepción hacia San Pedro de la Paz. El gráfico registra los tiempos de viaje real (Real: línea de color azul) y el tiempo del flujo libre, el tiempo de viaje sin contratiempos y por la ruta de menor tiempo real (Libre: línea de color rojo).

Fuente: Elaboración propia con datos del período obtenidos en Waze.
El Gráfico 1 presenta dos patrones, uno semanal y otro diario. El patrón semanal muestra un flujo en los días laborales y otro durante el fin de semana. El patrón diario, que describe un día laboral, revela que hay un período de flujo real similar al tiempo de flujo libre. En otro período del día el tiempo de flujo real dobla el tiempo del flujo libre. El tercero, expone que el tiempo del flujo real es muy superior al tiempo del flujo libre. El primer período comprende las primeras siete horas del día más las últimas cuatro horas del día. El tercer período va de 17:35 a 19:35 horas. El segundo período es el tiempo restante. En un día no laboral el tercer período del día desaparece y el segundo período se alarga. Por otra parte, la curva roja del gráfico, que indica el tiempo de flujo libre de viaje, presenta algunas variaciones, que indican los momentos en que las rutas más cortas están saturadas y, por tanto, las rutas más largas presentan tiempos de viajes más cortos. Es por esto que el tiempo de flujo libre de viaje aumenta.
Al tener el tráfico urbano esos patrones característicos y otros, surge la pregunta ¿Cómo lo podemos evaluar? Por ejemplo, si se promedian los tiempos de viaje sin considerar los patrones se obtiene que el promedio de tiempo del flujo real es 17,4 minutos y el del flujo libre es 11,6 minutos, la diferencia es sólo de 5,8 minutos. Si se consideran los patrones diarios encontramos que solamente en el 6% del tiempo hay viajes que superan en tres veces el tiempo del flujo libre de viaje. Mientras, que los fines de semana existen períodos con flujos cercanos al tiempo de flujo libre, y el resto del tiempo los flujos a lo más duplican el tiempo del flujo libre. Seguramente, estos cálculos no se corresponden con la experiencia que tienen las personas, ésto se debe a que los cálculos presentados corresponden a una mirada generalizada del hecho, en cambio la mirada que tienen las personas proviene de su experiencia de moverse diariamente de un punto a otro en la ciudad. En relación a la experiencia de viaje urbano Harford (2022) relata que el viaje diario hacia su lugar de trabajo en Londres combina bus y metro, y que su experiencia es diferente al tiempo promedio de viaje de la estadística del transporte, o mirada generalizada de viaje. ¿Los tiempos promedios pueden ayudar a comprender lo que sucede en una ciudad? Porque suele pasar que los pasajeros tienen tiempos de viaje (tiempos reales de viaje) muy distintos al tiempo promedio de viaje de la estadística oficial. Frecuentemente, los viajeros urbanos se topan con las horas de los flujos lentos de tráfico y con bastante más personas, en viajes apretados en buses o vagones de tren a las 7 de la mañana y a las 6 de la tarde, las horas con mayor cantidad de gente moviéndose en la ciudad.
Desde la perspectiva del viaje de lunes a viernes hacia/desde el lugar de trabajo ¿Qué tienen por delante las personas? La respuesta a la pregunta quiere destacar que si se desea disminuir el tiempo de viaje urbano se deben tener presente los patrones que están inmersos en la dinámica del traslado. En la cual son necesarias: la vista pájaro, la vista general que contempla todos o la mayoría de elementos que implica el viaje, y la vista de gusano*, que observa lo que tiene adelante en el día a día del viaje en el tiempo de flujo real, es la mirada de la experiencia personal. Este es un aspecto a tener en cuenta porque hoy en día con la masificación de las redes sociales digitales, la vista de la experiencia personal está mucho más difundida que la vista general de la sociedad. Lo que implica evidentemente, que las soluciones se sesgan con lo cual imposibilitan, o hacen difícil, la solución de los problemas urbanos.
*La vista de pájaro, vista de gusano son expresiones de M. Yunus-2021, Premio Nobel de la Paz 2006.

Deja un comentario