Sociedad y Tecnología

Contenidos acerca del cambio socio tecnológico en Chile. Abordamos la adopción de tecnologías y sus consecuencias en el país.

Elaborado por Paulina Benítez M. paulinabenitez14@gmail.com


Cosas y no-cosas. Las quiebras del mundo de hoy

La entrada de hoy revisa un nuevo libro está asociado con el tema central del blog: el cambio tecnológico y sus consecuencias sociales a las que denominamos cambio socio tecnológico. EL libro elegido es No-cosas. Quiebras del mundo de hoy de Byung Chul- Han (2023). Con este libro continuamos con el examen de conceptos y perspectivas presentes en un conjunto de libros y artículos que son fundamentales para comprender qué es la revolución digital y sus consecuencias. Específicamente, las quiebras del mundo de hoy se refieren a las consecuencias de la incorporación de tecnologías y medios digitales en la sociedad.

La primera revisión de un libro estuvo dedicada a El Juego de A. Baricco (2019). El libro entrega una explicación del por qué de la revolución digital. Fue la reacción a la barbarie del Siglo XX; uno de los siglos más atroces en la historia de la humanidad, en el cual naciones que tenían todo tipo de recursos materiales y culturales optaron por desencadenar dos guerras mundiales. La vía de salida fue encontrada en los laboratorios de informática por una comunidad que vivía en California en los años setenta (…), ingenieros informáticos, hippies, militantes políticos y políticos que estaban unidos por el sentimiento común de rechazo a cómo era el mundo. Ellos fueron los generaron una alternativa viable de cambio social basado en la tecnología. El cambio tuvo la forma de una revolución digital que transformó al mundo a través de herramientas prácticas que emularon las características y la lógica del juego: uso simple, ejecución rápida, “todos pueden participar”, y la eliminación de intermediarios. El soporte del cambio fue la red de Internet en la que “todos pueden participar”.

Seis grados de separación de D. Watts (2006) fue el segundo libro revisado. Éste plantea cómo se difunden las innovaciones por la red, particularmente las ideas. Sostiene que la base de la difusión son las redes sociales y las características de su estructura. El libro señala que las redes sociales, que hacen funcionar el mundo social, están formadas esencialmente, por las personas (nodos) y los enlaces entre ellas. Nodos y enlaces otorgan estructura a la red social. La arquitectura que hace posible distribuir distintos recursos a través de la red, por ejemplo, información. Sabemos poco sobre de las redes, aunque tenemos algunas ideas de las redes jerárquicas que conforman la estructura formal de la sociedad, y el orden vertical que exhiben en los organigramas. También son importantes las redes de “mundo pequeño”, una estructura de red en la que nos desenvolvemos en el mundo social real. En el “mundo pequeño” unos pocos pasos (grados) son necesarios para cubrir toda la red social, por extensa que sea. El trabajo de Watts (2006) y el de Watts y Strogatz del año 1998 dieron relieve al mecanismo para pasar desde una red regular a una red de «mundo pequeño». El mecanismo consiste en hacer cambios en pocos enlaces, que pueden modificar la velocidad de la difusión y permite el surgimiento de nodos que tienen centralidad (importancia). Esos nodos permiten dar saltos largos en la red social y unir partes de la red que estaban alejadas. En las redes de «mundo pequeño» se puede abarcar toda la red con pocos pasos sin perder el agrupamiento local. Así la red puede aumentar significativamente el número de nodos con pocas reconexiones manteniendo la cohesión. El cambio socio tecnológico actual aumentó la capacidad de esas redes al mantener enlaces entre personas que antes de la existencia de redes digitales no eran posibles debido a su lejanía.

El libro No- cosas. Quiebras del mundo de hoy de Byung- Chul Han (2023) nos alerta sobre las transformaciones que está experimentando la vida material de las personas, debido a la pérdida de significado de las cosas a partir de la digitalización introducida por los medios digitales. Estas consecuencias provienen del orden digital (que) desnaturaliza las cosas del mundo informatizándolas. El libro desarrolla varios ejemplos que ilustran el significado del desmoronamiento del mundo que conocemos rodeado de cosas. Hay ejemplos sobre el tiempo, el rito y las rutinas que dan estructura a la vida, las fotografías antiguas, las amistades, el acto de escuchar al otro, las obras de arte, el silencio, el smartphone, la inteligencia artificial, etc. Un ejemplo cotidiano que permite comprender lo que está ocurriendo, es el papel que en años pasados tenían los álbumes de fotografías en las familias. Dedicar tiempo a revisar las fotos era un momento especial en el que se recordaba un evento importante: un nacimiento, un cumpleaños, un viaje, etc. Hoy en día las fotografías significan muy poco, y circulan por millones a través de los dispositivos digitales. Cada foto tiene un valor que no va más allá del momento en que es emitida y revisada. No existe un proceso de agrupar, clasificar las fotografías que estaba implícito en la confección de un álbum .

Hannah Arendt señaló que las «cosas del mundo» estabilizan la vida humana. Los artificios humanos componen un entorno estable donde vivir; allí se desarrolla la vida de carácter duradero y con relativa independencia de los hombres que produjeron las cosas. Hace décadas que las no-cosas, las informaciones, penetran por todos lados en nuestro entorno desplazando a las cosas. En el ejemplo del álbum de fotografía, según Byung- Chul Han corresponde a las cosas que daban soporte a la vida pasada, porque almacenaba el registro de imágenes de los momentos especiales de la vida de una familia. Las miles de fotografías que hay hoy en los celulares de los integrantes de una familia no son equivalentes a los álbumes del pasado, porque no han pasado por el proceso de agrupamiento que les otorga el significado familiar. La digitalización suprime los recuerdos, en su lugar guardamos y almacenamos inmensas cantidades de datos, dice Byung- Chul Han.

El autor argumenta que los cambios que atraviesa la sociedad contemporánea corresponden al mundo de hoy se vacía de cosas y se llena de una información tan inquietante, como voces sin cuerpo. La digitalización desmaterializa y descoporeíza el mundo. Los medios digitales sustituyen la memoria. Y la información falsea los acontecimientos y se alimenta de la sorpresa. Las cosas queridas y los lazos sociales fuertes pierden importancia porque ahora les dedicamos menos tiempo, menos atención. Estos lazos se vuelven improductivos porque los lazos débiles por sí solos aceleran el consumo y la comunicación.

En resumen, Byung-Chul Han afirma que la era de la información destruye las cosas que dan soporte a la vida, elimina la memoria desconectándonos del pasado, y vivimos la experiencia vital de evento en evento. Pero el problema es que el exceso de información nos hace vivir de un evento en otro o ¿este es un proceso transitorio porque aún no administramos adecuadamente el sinfín de datos?. Por ejemplo, antes los álbumes de fotos tradicionales los organizábamos adecuadamente porque teníamos pocas fotografías, pero ¿cómo habríamos construido álbumes de fotografías con millones de fotos familiares?, ¿cómo las habríamos seleccionado para darles significado? O es que ¿el exceso de información actual no se ha administrado adecuadamente? Estas preguntas son relevantes porque los críticos del exceso de información no dimensionan su tamaño. La cuarta imagen muestra la magnitud del Big data desde la perspectiva de su volumen, pero su efecto no se reduce a esta dimensión, también es importante la velocidad de su generación y lo variado de sus fuentes. Esto se conoce como las 3V del Big data y su procedencia tenía como origen principal a la Web 2.0, datos creados por la interacción de las personas en el ciberespacio. Y el proceso de generación de datos no se detiene, por ejemplo hoy día una nueva e importante fuente de datos es la Internet de las cosas (IoT) donde los datos son generados por instrumentos y no por las personas. Finalmente, dar valor a los datos, esto es transformarlos en información, presenta un problema adicional que ha sido descrito por Herbert Simon, que se refiere a la racionalidad acotada que utilizamos en la toma de decisiones. Esto último ha impulsado diferentes procesos de organización de los datos del ciberespacio, desde los que realiza Google, a los algoritmos de recomendación y los procesos de curaduría.



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About Me

Paulina es doctora en Ciencias Sociales e investigadora independiente. Actualmente, se dedica al estudio del cambio socio tecnológico en Chile basado en el análisis de datos masivos, principalmente públicos. Hasta febrero de 2022 fue profesora de la Universidad de Concepción (Chile).

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