La plataforma de Mercado Público constituye una importante fuente abierta de datos públicos para observar la huella digital del Estado nacional, específicamente en lo que se refiere al gasto público. La plataforma es administrada por ChileCompra y a través de ella los organismos públicos, en tanto unidades compradoras, realizan las compras de bienes y servicios a proveedores (grandes, medianos y pequeños) de todo el país.
En este blog hemos señalado que este tipo de fuente de datos constituye un recurso valioso para las ciencias sociales y la economía, porque dicha información puede ser empleada para el estudio de diversos fenómenos sociales y económicos del país. De esta manera los datos almacenados en los repositorios institucionales pueden tener un uso distinto del que fue su objetivo original, es decir, pueden ser reutilizados.
La plataforma de Mercado Público existe desde el año 2007 y su labor está amparada por leyes sobre datos abiertos y la transparencia de la información pública. Elementos importantes en el funcionamiento actual de los organismos estatales en el marco de las transformaciones impuestas por las tecnologías digitales. A través del sitio web de Mercado Público el conjunto de entidades públicas (ministerios, municipalidades, hospitales, organismos judiciales, de fuerzas armadas, del gobierno central y universidades, y otras) que se rigen por la Ley de Compras (N°19.886 de 2003). Modificada por la Ley N°21.634 en diciembre de 2023. En la plataforma las entidades públicas cotizan, licitan, contratan, adjudican, solicitan despacho, y otros procesos de adquisición y contratación de bienes y servicios. La Ley 21.634 modernizó la anterior ley de compras- y otras leyes relacionadas-, con el objetivo de mejorar la calidad del gasto público, aumentar los estándares de probidad y transparencia e introducir principios de economía circular en las compras del Estado. La plataforma de Mercado Público reúne los datos de las órdenes de compra de un conjunto de instituciones públicas (que superan las mil), pertenecientes a los sectores de Obras Públicas, Municipalidades, Salud, Gobierno Central y Universidades, Fuerzas Armadas, Legislativo y Judicial, y Otros a nivel nacional.
En entradas anteriores, durante el año 2023, ya analizamos la huella del Estado desde la perspectiva de la datos abiertos de carácter público, para lo cual centramos la atención en la dinámica de las órdenes de compras (en adelante OC) que materializan las compras del Estado. En aquel conjunto de datos destacaron los siguientes patrones: (1) en términos generales los montos de las OC siguen la ley de Benford, (2) las OC exhiben una distribución de Pareto, (3) existe una dinámica en el comportamiento semanal y anual en la generación de las OC. (4) El proceso no corrige los errores que va presentando en el tiempo, por lo cual éstos persisten; las inconsistencias de registro se refieren a OC fuera de rango, faltante de datos, normalización de categorías (nombre de las regiones, comunas). (5) Esa falta de normalización es un obstáculo para la reutilización de estos datos para las nuevas aplicaciones que realizan (y realizarán) los usuarios.
La entrada de hoy se plantea el objetivo de analizar los datos de Mercado Público de mayo de 2024 en función de los patrones indicados. Las siguientes imágenes muestran: (1) la distribución de las órdenes de compra según el monto; (2) la ley de Benford de las OC del mes; (3) la dinámica semanal de las OC durante el mes analizado.
Fuente: Elaboración propia con datos de Mercado Público de mayo 2024.
En los datos de mayo de 2024 se confirman los patrones descritos en las entradas anteriores sobre los datos de Mercado Público. Este hecho es importante porque muestra que dichos patrones forman parte de la estructuras y los procesos con que opera el Estado. Por lo tanto, deben ser considerados cuando se plantea que debe tener un papel activo como agente económico. Hemos planteado que las OC tienen una distribución de Pareto, pero si profundizamos el análisis se aprecia que la distribución es aún más extrema. Los datos del mes indican que las ciento cincuenta OC (0,081% del total de OC) de mayor monto representan casi el 50% (49,6%) del monto total. Del mismo modo las seis mil OC (3,25%) de mayor monto representan casi el 80% del monto total de OC (79,6%). Entonces, mientras en Pareto el 80% de los resultados lo genera el 20% de los agentes, en este caso el 80% del monto de las OC corresponde al 3,25% de las OC. A esto nos referimos con que la distribución de las OC es más extrema que la distribución de Pareto. Esto lo podemos medir al aplicar el Coeficiente de Gini a los montos de las órdenes de compras, su valor es 0,915, que está muy cerca de 1 que significa la desigualdad total de la distribución. Y, en este caso significa, que muy pocas OC representan una parte importante del monto total de las compras. Tengamos presente como referencia, que el Coeficiente de Gini de la distribución de los ingresos de los hogares nacionales en el año 2020 era 0,47. Un valor que es considerado muy desigual. Por lo tanto, si el Estado quiere jugar un papel más activo en mejorar la desigualdad económica debe tener en cuenta las características de sus procesos internos como el descrito.




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